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Fin de la Huelga de Hambre… ¿fin del problema?

3 de octubre de 2010

Publicado por: Lelia Pérez
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Hay cuestiones que pa variar no hemos abordado…¿cómo configuramos nuestra opinión sobre los mapuche?

Los estudiamos en el cole, la RAZA indómita y nos hablan de Lautaro en el pasado, bien lejos, pero luego con los que tenemos contacto, son los que están en la ciudad, los “indios”, los que iban a la Quinta Normal los domingos y peleaban a cabezasos, ahora van al mall, como todo el mundo que se precie de buen ciudadano. Los mapuche se la  pasan borrachos, está escrito en las crónicas de los historiadores, en sus fiestas beben mudai, las crónicas no dicen que el mudai no tiene más del 5% de alcohol y que por cierto, en todas las fiestas se chupa como condenado. Hablan mal el castellano y su lengua , que no califica como idioma, porque no se escribe y los dueños de la ciencia determinan que una cultura de tradición oral es de menor valía que la que escribe, aunque escriban pura paja.

Nos reimos de los nombres y  apellidos mapuche, porque lo llevan los hijos de “domésticas”, podemos resarcir nuestras frustaciones en los más vulnerables ya que en nuestro país a los que somos Pérez o Soto se nos hace sentir la diferencia con los que tienen nombre de calle o de vino…y sonreímos absolutamente ajenas a lo que significa la migración obligada a las ciudades debido a la miseria y exclusión en que quedaron los mapuche después de la “pacificación”….

Muchos mapuche reaccionaron negando su origen… pero también surgen nuevas generaciones que reivindican con mucha fuerza su cultura.

Se dan movimientos políticos importantes de alianza con campesinos, como lo resalta el movimiento de Ranquil. Posteriormente, en los 70 conozco el de “las tres letras”, pero no se han instalado en la sociedad porque el golpe cívico-militar lo´invisibilizó

Junto a esto,  las reivindicaciones mapuche y su discurso político  hablan de los huincas y también de los chilenos como sus opresores, a veces aclaran el Estado Chileno.

Las huincas chilenas somos nosotras, vos, yo, la vecina que ve tele todo el día…así que es comprensible que el tema mapuche sea de “los otros” y no “mío”, puesto que en su discurso, “yo soy su opresora”.

Hay medidas reparatorias del Estado para los mapuche, no voy a juzgar nada, eso lo hacen los protagonistas, pero un campecha pobre, vecino de un mapuche pobre, ve como su vecino por ser mapuche, tiene un hijo que puede estudiar con beca y su propio hijo no puede hacerlo.

El discurso sobre  Pueblo Nación Mapuche, territorio mapuche…. lleva a muchos chilenos que viven en esa zona a preguntarse que significará “entregar” la zona a los mapuche, mi casa (que arrienda a precio de lujo), y cuanta cosas que no tienen, pero que eventualmente podría adquirir con un golpe de suerte prometido en Sábados Gigantes o si se gana la lotería, todas mis propiedades posibles tendré que entregarselas a los mapuche…qué se han creido?…y más  preguntas que flotan como fantasmas: si tienen el territorio me van a joder, porque no soy mapuche? entonces  hay que defender lo que es de uno, se acurruca el temor y la bronca, y ahi aparecen nuestros líderes políticos ocupando la Araucanía, sin que haya reacción de los “chilenos”, protegiendo a los ciudadanos, porque se atenta contra  mi pobreza chilena, de empanada y vino tinto, cueca y ramada . Se acepta la ocupación, porque lo hacen los gobiernos democráticos, porque los mapuche “me dicen” opresor”, porque no se puede contra tanto cabrón armado, porque el problema no es mío, porque el Estado los ayuda y a mi no me da nada…

Y la otra gente, con su vestimenta de huaso, su sombrero y su mantilla,  apretando en el rodeo a terneros al igual como estrujan a los inquilinos, es cosa de hombres valientes, que gozan con las tonaditas  fomes como chistes anochecíos, chilenos si señor!!!, ahora exportadores gracias al nuevo modelo, con estos vecinos que taladran el suelo y les dejan espacio en los bancos con buenos préstamos. Para ellos, el territorio es parte de su propio capital y cualquier frase que suene a “derecho de los pueblos” o “ecología” es un soberano disparate.

Qué chilenos van quedando?…ah, los de siempre, los jodidos marginales que se toman en serio lo de los derechos humanos, los que andan criticando todo…

Tienen que medio morirse pa que  de lástima ( ahí la iglesia se luce), como si fuéramos superiores…pero no se abordan los temas de fondo, no se reflexiona en conjunto, que este sistema excluye a pueblos originarios, pero también a toda la población que se saca la cresta trabajando y ve que el furuto de sus cabros está en jaque .

Creo que ese es el gran éxito del gobierno, después de más de 65 días de huelga, cuando ya están los líderes del movimiento con daños irreversibles en su salud, abren lo que llaman diálogo, como si estuvieran en igualdad de condiciones!!!, luego proponen, hablan, se muestran, por cierto a los mapuche no se les entiende ná cuando aparecen en pantalla, y se refuerza la idea de “pobre gente”,   e inician la modificación de una ley que está cuestionada internacionalemente y tenían que cambiarla de todas formas, reposicionan a la iglesia como instancia mediadora en la sociedad, dejan en evidencia la responsabilidad de la Concertación en la repre.

Los mapuche siguen presos, la ocupación de la Araucanía no se cuestiona y puede evolucionar dependiendo de los acuerdos,  se profundizarán las divisiones entre las orgas mapuche, la gente que se movilizó creerá que ha triunfado… pero no se han quitado las licencias de los aserraderos y siguen haciendo astillas los bosques, no hemos incorporado la noción de Estado plurinacional, se refuerza el famoso estado de derecho en que  la ley ahora te da, pero te vuelve a quitar si te portas mal, a la lucha social se le le conmina a apoyar a los huelguistas por razones humanitarias, pero no a sus reivindicaciones que involucran modificar nuestra forma de vida…

…si no nos entendemos como parte de una misma historia…estamos cagadas..