
Probablemente usted es, como yo, de los que piensa que la familia heterosexual es una anomalía. Lo piensa o por lo menos lo siente, pero rechaza ese sentimiento como rechazaría la repugnancia que podría producirle un leproso. Es que la sociedad le ha acostumbrado a pensar que cualquier cuestionamiento crítico a la familia heterosexual es manifestación inequívoca de una fobia.
Hay cuestiones que pa variar no hemos abordado…¿cómo configuramos nuestra opinión sobre los mapuche?
A propósito de discursos “sin la madurez de la memoria”